BOKROS BIRMAN Dezső



[[span CLASS="nagykiemelt"]]BOKROS BIRMAN, Dezső[[/span]]
[[span CLASS="standard"]]escultor
(Újpest, 19 de noviembre de 1889- Budapest, 24 de enero de 1965) [[span CLASS="standardnagysorkoz"]]1908-10: Escuela Real Húngara de Artes Aplicadas, sus maestros: Lajos Mátrai e Imre Simay. 1948: Medalla Pro Arte; 1949: Premio Kossuth; 1961: nombrado “artista emérito”. 1910: viajes de estudio a Viena, Berlín, Munich y Polonia. Entre 1911-12 vivió en París. Entre 1916-17 luchó en los frentes ruso e italiano, más adelante fue corresponsal de guerra. 1919: beca de la República de los Consejos. Entre 1919-21 vivió en Berlín. Entre 1926-32 trabajó de forma alterna en Hungría y Eslovaquia. 1944: condenado a trabajos forzados. Dezső Bokros Birman es una figura sobresaliente de la escultura húngara del siglo XX, el representante más significativo de las aspiraciones expresionistas. Al principio de su carrera fue Miguel Ángel y la escultura del Oriente Antiguo sus principales influencias, pero a finales de los años 10 se desarrolló su estilo expresivo peculiar y su percepción grotesca que después caracterizarían toda su obra. En los años 20 nacieron sus figuras y tipos de composición cuyas versiones realizaría después de la guerra una y otra vez. El “héroe” de su obra, al mismo tiempo el autorretrato del escultor, se plasmó por primera vez en la figura de Don Quijote (1929). Este desnudo larguirucho con sombrero, de contemplación agria se repitió muchas veces más adelante, como por ejemplo en Muchacho pescador (1955), Muchacho con delantal (1957), en el tardío, cansado y tristón Meditabundo (1960) o en la composición en bronce del Hombre de pie (1964). Es muy típico que el arte acentúe de forma grotesca las proporciones de la figura humana, guardando el modelado algo de los movimientos instintivos y únicos del trabajo del material. El tono extraño de las esculturas de Bokros Birman, con el que nos encontramos hasta su última obra, recuerda sobre todo la aspereza de la voz cambiante. En paralelo con Don Quijote existía su pareja antagónica, un modelo femenino libre, robusto y desenfadado cuyas formas rellenas y victoriosas irradian voluntad, seguridad y estabilidad. El antecesor de este tipo es Madame sans gène (1934). Su fuerza rebosante y alegría triunfante se reconoce en varias composiciones posteriores de Bokros Birman. Desde la segunda mitad de los años 40 sin embrago, sus figuras femeninas ya desarrollan este tipo con menos alegría (Mujer con tortuga, 1947). En Ulysses, de 1949, brilla otra vez con claridad inalterada la naturalidad desenvuelta del cuerpo femenino, el humor ácido del escultor y el carácter tremendamente sensual del modelado. En las figuras femeninas realizadas en la siguiente década la luz se oscurece y el modelado es más esfumado y forzado y en los ademanes de las figuras hay algo insólito: ya no se sienten tan cómodos en el mundo como las anteriores, más bien huyen de él (Mujer desnudándose, 1957). Las composiciones de dos figuras están en estrecha relación con los modelos de Don Quijote y Madame sans gène, pero forman un grupo independiente. Este tipo de composición casi no cambió en su esencia durante dos décadas. Todos los dúos vinculan seres extraños y sin sexo. Su relación fraternal se expresa a través de un lenguaje extrañamente enternecido y dulce, prescindiendo de la visión irónica y grotesca del escultor maduro o de la cavilación amarga del viejo maestro. En las obras pertenecientes al grupo la correlación sentimental se expresa a través de diversos medios formales: la acentuación de la asimetría, resultado de la diferencia de tamaño entre el cuerpo adulto y el de un niño (Madre y su hijo, 1922) o la relación entre las líneas que limitan el espacio negativo entre las figuras (El hijo pródigo, 1941; Ruth y Noemi, 1944). Dezső Bokros Birman fue un excelente retratista. En sus retratos tempranos se percibe la influencia de la escultura de Oriente Antiguo, sobre las formas rellenas y moduladas aparecen algunos elementos de dibujo y ornamento: la curvatura de los ojos, la línea de la boca y las ondas del pelo (Cabeza de Ady, 1921; Autorretrato con sombrero, 1927). Su constitución sólida, solidez plástica y la expresión de las cualidades fisionómicas del modelo se enriquecieron con un tono personal. Desde los años 30 le interesaron principalmente los signos de carácter irregulares, contradictorios y grotescos de sus modelos, el escultor descompuso el equilibrio de los rostros para mantenerse fiel a la imagen interior de la personalidad (Schultheisz Baba, 1932; La Señora de Imre Pán, 1935; Marianne Glück, 1945; Zsuzsa Szenes, 1959). El estilo expresionista y amargo que caracteriza la mayoría de sus retratos Bokros Birman lo desarrolló entre 1919-21 en Berlín, capital del expresionismo. La primera huella de esto es una serie de litografías suya (Ilustraciones de Job, 1920). Sus esculturas de pequeño formato conservaron aún durante los años 20 su estructura sencilla, las formas cilíndricas lisas y el modelado tranquilo (A gatas, 1921; Puente, 1921; Torso de mujer sentada, 1922) y solamente a partir de la segunda mitad de la década se percibe en ellas el cambio de estilo. Bokros Birman desarrolló un lenguaje formal, personal e individual, en el que los elementos expresionistas y las extrañas formas, depositarias de las huellas de la lucha con el material, crearon figuras humanas agriamente grotescas. Su vocación ingenua e innata de izquierda siempre le acercó durante toda su vida a los movimientos progresistas (Hoz, Grupo de Artistas Socialistas, Por la Hungría Independiente, etc.), a pesar de la cual sus figuras no son seres de determinación directamente social y política ante todo, sino que, más allá de esto, son representaciones escultóricas de vidas humanas más genéricas. La mayoría de ellas se concibe a partir de cúmulos formales granulosos y discontinuos, como si estuvieran modelados de tierra pesada o de lodo arcilloso (Felicitación, 1935; Peón, 1941; Alquitranador, 1943; Soldado inválido, 1944). La inspiración de contenido a menudo social de estas obras y los rasgos expresionistas de su estilo muestran parentesco con las obras de László Mészáros o György Goldman de los años 30, y con la obra posterior de Endre Szöllősi. A principios de los años 50 intentó ajustarse al canon del realismo social, realizó retratos de Rákosi y retratos de obreros de vanguardia, pero sus tentativas no tuvieron éxito por ser incapaz de cumplir exigencias ajenas a sus métodos de percepción y modelado. Después de muchos años fue en 1954 cuando pudo organizar su exposición individual. En la última década de su vida, además de realizar algunos retratos, principalmente se dedicó a las nuevas versiones de la figura de Don Quijote (Mednyánszky, Meditabundo, Hombre de pie), en las cuales se percibe la tristeza velada y las experiencias amargas del maestro envejecido. A lo largo de su carrera proyectó algunos monumentos, en los años 20 realizó bocetos de un ficticio Monumento a Aquim (1927) y también de un Monumento a Ady, presentando los dos, con la enorme cabeza-retrato emergente de la tierra, ideas típicamente expresionistas. Después de la guerra realizó su Estatua de Dózsa y el también proyecto de monumento Coro de los pueblos del valle del Danubio (los dos de 1946), que son a su vez formulaciones peculiares y de estilo expresionista de la figura de Don Quijote. Entre sus dibujos se encuentran pocos bocetos realizados para las esculturas, son más bien composiciones individuales que siguen el estilo de las ilustraciones de Job. Murió debido a un accidente de tranvía. En 1977 su legado se instaló en el Museo de Rey San Esteban de Székesfehérvár.[[/span]] [[span CLASS="kiemelt"]] Exposiciones Individuales[[/span]] • 1918: Salón Nacional (colección) • 1943: Galería Tamás [junto a Hugó Schneiber], Budapest • Sala A. Fényes, Budapest • 1957: Arte revolucionario húngaro 1957, Museo Rey San Esteban, Székesfehérvár • 1968: Székesfehérvár • 1968: Exposición conmemorativa, Galería Nacional Húngara, Budapest • 1972: Galería Nacional Húngara • 1975: 2ª Bienal Internacional de Pequeña Escultura. [[span CLASS="kiemelt"]] Bibliografía[[/span]] • Bokros Birman Dezső, Budapest, 1949 • RABINOVSZKY, M.: Bokros Birman Dezső (catálogo, Galería Tamás, Budapest, 1943) • Bokros Birman Dezső (catálogo, Műcsarnok, Budapest, 1954) • KOVALOVSZKY, M.: Bokros Birman Dezső emlékkiállítás (catálogo, Museo Rey San Esteban, Székesfehérvár, 1968) • KOVALOVSZKY, M.: Bokros Birman Dezső,a Művészet kiskönyvtára 64, Budapest, 1971 • Bokros Birman Dezső önéletrajza, levelezése, művei, redactor y coordinador Sándor Kontha, Budapest, 1974 • KOVALOVSZKY, M.: Bokros Birman Dezső, Budapest, 1982 • KOVALOVSZKY, M.: Bokros Birman Dezső és kortársai. Az elmaradt magyar expresszionizmus (catálogo, Museo Rey San Esteban, Székesfehérvár, 1989). [[/span]]

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