ANNA, Margit
pintora
(Borota, 23 de diciembre de 1913- Budapest, 3 de junio de 1991) Su nombre original es Margit Sicherman, procedente de una familia judía de provincia. Bastante joven, hacia 1930, se trasladó a Budapest, donde estudió en la escuela privada de János Vaszary (Nueva Escuela de Arte), que había sido expulsado de la Escuela Superior de Bellas Artes. Aquí conoció al pintor Imre Ámos, con quien después de varios años de convivencia se casó en 1936. 1973: Condecoración al Trabajo en grado de oro; 1975: nombrado “artista emérito”; 1987: nombrado “artista excelso”. Sus primeras obras nacieron bajo la estrecha correlación y la sintonía intelectual con Imre Ámos. Sus escenas pintadas con colores claros y sus figuras femeninas, de miradas perdidas, de los años 30, se impregnan de nostalgia sin argumento. Principalmente se representa a sí misma, el autorretrato siempre desempeñó un papel central en su arte, conformando la totalidad de su obra una autobiografía. En esta época sus cuadros fueron de índole fuertemente decorativa, las tonalidades cercanas utilizadas recuerdan a los franceses, en primer lugar a Bonnard. En el centro de su interés artístico se encontraban Gulácsy, Csontváry, Derkovits, Chagall y Picasso. En 1937, durante la Exposición Universal, junto a Imre Ámos viajó a París, donde se vieron con Chagall. Las experiencias de este viaje sin embargo, no cambiaron fundamentalmente ni su vida ni su arte. Entre 1938 y 1941 pasó los veranos con Ámos en Szentendre. A su grupo de amigos pertenecieron entre otros Lajos Vajda, Júlia Vajda, Dezső Korniss, Emil Kelemen, Endre Rozsda, Lajos Barta y Béla Bán. En los años 40, durante la época en que Imre Ámos fue sometido cada vez más a menudo a trabajos forzados, los contornos cobraron más fuerza en sus dibujos y pinturas, rodeando y apretando las formas dentro de sí como un aro. El autorretrato tiene tal presencia en su obra que muchas veces aparece incluso en los bodegones, rompiendo así con los límites entre géneros, como un cuadro dentro del propio cuadro. Casi sin excepción, en las figuras femeninas se representa a sí misma, buscando y probando diferentes papeles; ella es la bailarina, la musa, Venus, pintora, prostituta, huérfana, fugitiva. En 1945 fue uno de los miembros fundadores de la Escuela Europea. Incluso antes de 1945 ya existían las precedentes de aquel muñeco grotesco, consistente solamente en cabeza, manos y torso, que ahora, reducido casi exclusivamente a una forma elemental: a la cabeza esférica, se sumerge en diferentes papeles: ora es redentor, ora profeta, pescador, parca, viudo. Muchas veces se autorretrata incluso en estos muñecos, utilizando atributos, en vez de similitudes, en pro de la identificación. Después de la técnica del temple, pinta posteriormente al óleo, convirtiéndose sus colores cada vez más llamativos y más puros. Las raíces de esta pintura, evocadora de la sencillez de los dibujos infantiles y al mismo tiempo de fuerza elemental, sensible a las capas arcaicas de la cultura, se remontan hasta el programa de Szentendre de Vajda y Korniss, fortaleciéndose en la elección de la tradición de la Escuela Europea y siendo afín a la concepción del Grupo COBRA. Después de la desaparición de la Escuela Europea, durante un largo período no tuvo la posibilidad de exponer sola, entre 1948 y 1953 no se manifiesta. Al ponerse a trabajar de nuevo es otra vez el muñeco, el maniquí, el payaso su tema principal. También pintó cuadros descriptivos, de inspiración literaria. Para finales de los años cincuenta junto a la temática del muñeco nació un grupo de obras líricas, evocadoras de la Secesión y de las figuras de Gulácsy, donde utiliza colores más discretos y carboncillo. Se mantuvo su interés por el arte popular, el folclore urbano, pero es un interés transformado, llegando a través de las mujeres-patata y las figuras de calabaza hasta la cursilería. Tanto su manera de pintar como sus temas se acercan a lo grotesco, caracterizándose también por una visión surrealista y expresiva. Los temas del “popular imagery”, los artículos de los mercadillos, las pinturas en vidrio, el “folklore de los criados” dan la inspiración para sus cuadros de temática religiosa. El judaísmo y sus costumbres que ya aparecieron en sus trabajos anteriores a la guerra, los mantiene aún ocultos. Desde finales de los años 60 los pinta de manera evidente y reconocible. En los años setenta en sus cuadros predomina el primitivismo ingenuo pero a la vez deliberado y por el colorismo excepcional de los objetos kitsch y fotos pegados dentro del cuadro. En la época del redescubrimiento de los movimientos de baile popular y de la cultura popular su interés por el folklore llegó a ser actualidad. A través de los muñecos también presentó las tragedias familiares e históricas. Desde los años 70 hasta su muerte trabajó en los temas de la guerra y los judíos, la viudez, la tragedia de la soledad, impregnando sus cuadros con voces irónicas, grotescas, malvadas, demoníacas y con ambivalencia. Seguía pintando autorretratos, convertiéndolos a veces en metáforas o alegorías. Pintó la deformación de su propio cuerpo, los pasos antes del deceso. Sus cuadros se vuelven de un tono cada vez más amargo, que se confirma en los títulos “parlantes” y por los mensajes escritos en el envés de los lienzos. Sus obras se guardan en importantes colecciones privadas y públicas, entre ellas en la Galería Nacional Húngara, en el Museo Janus Pannonius de Pécs, en el Museo Ferenczy de Szentendre, y en la misma ciudad en la Casa Conmemorativa Margit Anna- Imre Ámos inaugurada en 1984. Exposiciones Individuales • 1948: XXXVIII. Exposición de la Escuela Europea • 1968: Museo Ernst (catálogo) • 1970: Museo Janus Pannonius, Pécs • 1974: Galería Helikon • 1978: Műcsarnok • 1982: Casa de la Cultura B. Bartók, Szeged • 1983: Galería Nacional Húngara (catálogo) • 1984: Galería Kara, Genf • 1987: Galería Fészek • 1988: Galería Műhely, Szentendre • 1989: Kunstbetrieb, Dachau (catálogo). Exposiciones Colectivas • 1934: Gremio Munkácsy • 1936: Nueva Compañía de Artistas Plásticos, Salón Nacional • 1936: Imre Ámos, Margit Anna, Tibor Gertler y Th. Heine, Museo Ernst • 1942: Libertad y el pueblo, Grupo de Artistas Plásticos Socialistas • 1944: Nueva Romántica, Galería tamás • 1956: Seis pintores, Museo Cristiano, Esztergom • 1958: Les Partenaires, París • 1969: Margit Anna e Imre Ámos, Museo Damjanich, Szolnok • 1969: Arte de Szentendre, Pinacoteca Csók, Székesfehérvár • 1976: Arte de Szentendre, Galería Nacional Húngara • 1987: La “antigua” vanguardia - 8 artistas de Szentendre, Galería Műhely, Szentendre • 1988: Second Wave of the Hungarian Avant-garde, Galería Kövesdy, Nueva York • 1990: Margit Anna e Imre Ámos, Galería Vigadó. Bibliografía • KÁLLAI, E.: Anna Margit, Jövendő, 21 marzo 1946 • MEZEI, Á.: Anna Margit, Művészet, 1967/1. • MEZEI, Á.: (catálogo, estudio previo, Museo Ernst, 1968): MÁNDY, S.: Anna Margit, Magyar Műhely, VII/25., 15 enero 1968 • HORGAS, B.: Anna Margit képei, Valóság, XI/8., 1968 • NÉMETH, L.: Current Exhibitions (dentro de ésta sobre Margit Anna), New Hungarian Quarterly, 1968 Invierno • S. NAGY, K.: Anna Margit (monografía), Budapest, 1980 • KÖRNER, É.: (catálogo, estudio previo, Galería Nacional Húngara, 1983) • “Ich kann die Trairigkeit aus nur hinausmalen”, Bericht con Peter Meleghy, Art, Das Kunstmagazin, febrero de 1985.
pintora
(Borota, 23 de diciembre de 1913- Budapest, 3 de junio de 1991) Su nombre original es Margit Sicherman, procedente de una familia judía de provincia. Bastante joven, hacia 1930, se trasladó a Budapest, donde estudió en la escuela privada de János Vaszary (Nueva Escuela de Arte), que había sido expulsado de la Escuela Superior de Bellas Artes. Aquí conoció al pintor Imre Ámos, con quien después de varios años de convivencia se casó en 1936. 1973: Condecoración al Trabajo en grado de oro; 1975: nombrado “artista emérito”; 1987: nombrado “artista excelso”. Sus primeras obras nacieron bajo la estrecha correlación y la sintonía intelectual con Imre Ámos. Sus escenas pintadas con colores claros y sus figuras femeninas, de miradas perdidas, de los años 30, se impregnan de nostalgia sin argumento. Principalmente se representa a sí misma, el autorretrato siempre desempeñó un papel central en su arte, conformando la totalidad de su obra una autobiografía. En esta época sus cuadros fueron de índole fuertemente decorativa, las tonalidades cercanas utilizadas recuerdan a los franceses, en primer lugar a Bonnard. En el centro de su interés artístico se encontraban Gulácsy, Csontváry, Derkovits, Chagall y Picasso. En 1937, durante la Exposición Universal, junto a Imre Ámos viajó a París, donde se vieron con Chagall. Las experiencias de este viaje sin embargo, no cambiaron fundamentalmente ni su vida ni su arte. Entre 1938 y 1941 pasó los veranos con Ámos en Szentendre. A su grupo de amigos pertenecieron entre otros Lajos Vajda, Júlia Vajda, Dezső Korniss, Emil Kelemen, Endre Rozsda, Lajos Barta y Béla Bán. En los años 40, durante la época en que Imre Ámos fue sometido cada vez más a menudo a trabajos forzados, los contornos cobraron más fuerza en sus dibujos y pinturas, rodeando y apretando las formas dentro de sí como un aro. El autorretrato tiene tal presencia en su obra que muchas veces aparece incluso en los bodegones, rompiendo así con los límites entre géneros, como un cuadro dentro del propio cuadro. Casi sin excepción, en las figuras femeninas se representa a sí misma, buscando y probando diferentes papeles; ella es la bailarina, la musa, Venus, pintora, prostituta, huérfana, fugitiva. En 1945 fue uno de los miembros fundadores de la Escuela Europea. Incluso antes de 1945 ya existían las precedentes de aquel muñeco grotesco, consistente solamente en cabeza, manos y torso, que ahora, reducido casi exclusivamente a una forma elemental: a la cabeza esférica, se sumerge en diferentes papeles: ora es redentor, ora profeta, pescador, parca, viudo. Muchas veces se autorretrata incluso en estos muñecos, utilizando atributos, en vez de similitudes, en pro de la identificación. Después de la técnica del temple, pinta posteriormente al óleo, convirtiéndose sus colores cada vez más llamativos y más puros. Las raíces de esta pintura, evocadora de la sencillez de los dibujos infantiles y al mismo tiempo de fuerza elemental, sensible a las capas arcaicas de la cultura, se remontan hasta el programa de Szentendre de Vajda y Korniss, fortaleciéndose en la elección de la tradición de la Escuela Europea y siendo afín a la concepción del Grupo COBRA. Después de la desaparición de la Escuela Europea, durante un largo período no tuvo la posibilidad de exponer sola, entre 1948 y 1953 no se manifiesta. Al ponerse a trabajar de nuevo es otra vez el muñeco, el maniquí, el payaso su tema principal. También pintó cuadros descriptivos, de inspiración literaria. Para finales de los años cincuenta junto a la temática del muñeco nació un grupo de obras líricas, evocadoras de la Secesión y de las figuras de Gulácsy, donde utiliza colores más discretos y carboncillo. Se mantuvo su interés por el arte popular, el folclore urbano, pero es un interés transformado, llegando a través de las mujeres-patata y las figuras de calabaza hasta la cursilería. Tanto su manera de pintar como sus temas se acercan a lo grotesco, caracterizándose también por una visión surrealista y expresiva. Los temas del “popular imagery”, los artículos de los mercadillos, las pinturas en vidrio, el “folklore de los criados” dan la inspiración para sus cuadros de temática religiosa. El judaísmo y sus costumbres que ya aparecieron en sus trabajos anteriores a la guerra, los mantiene aún ocultos. Desde finales de los años 60 los pinta de manera evidente y reconocible. En los años setenta en sus cuadros predomina el primitivismo ingenuo pero a la vez deliberado y por el colorismo excepcional de los objetos kitsch y fotos pegados dentro del cuadro. En la época del redescubrimiento de los movimientos de baile popular y de la cultura popular su interés por el folklore llegó a ser actualidad. A través de los muñecos también presentó las tragedias familiares e históricas. Desde los años 70 hasta su muerte trabajó en los temas de la guerra y los judíos, la viudez, la tragedia de la soledad, impregnando sus cuadros con voces irónicas, grotescas, malvadas, demoníacas y con ambivalencia. Seguía pintando autorretratos, convertiéndolos a veces en metáforas o alegorías. Pintó la deformación de su propio cuerpo, los pasos antes del deceso. Sus cuadros se vuelven de un tono cada vez más amargo, que se confirma en los títulos “parlantes” y por los mensajes escritos en el envés de los lienzos. Sus obras se guardan en importantes colecciones privadas y públicas, entre ellas en la Galería Nacional Húngara, en el Museo Janus Pannonius de Pécs, en el Museo Ferenczy de Szentendre, y en la misma ciudad en la Casa Conmemorativa Margit Anna- Imre Ámos inaugurada en 1984. Exposiciones Individuales • 1948: XXXVIII. Exposición de la Escuela Europea • 1968: Museo Ernst (catálogo) • 1970: Museo Janus Pannonius, Pécs • 1974: Galería Helikon • 1978: Műcsarnok • 1982: Casa de la Cultura B. Bartók, Szeged • 1983: Galería Nacional Húngara (catálogo) • 1984: Galería Kara, Genf • 1987: Galería Fészek • 1988: Galería Műhely, Szentendre • 1989: Kunstbetrieb, Dachau (catálogo). Exposiciones Colectivas • 1934: Gremio Munkácsy • 1936: Nueva Compañía de Artistas Plásticos, Salón Nacional • 1936: Imre Ámos, Margit Anna, Tibor Gertler y Th. Heine, Museo Ernst • 1942: Libertad y el pueblo, Grupo de Artistas Plásticos Socialistas • 1944: Nueva Romántica, Galería tamás • 1956: Seis pintores, Museo Cristiano, Esztergom • 1958: Les Partenaires, París • 1969: Margit Anna e Imre Ámos, Museo Damjanich, Szolnok • 1969: Arte de Szentendre, Pinacoteca Csók, Székesfehérvár • 1976: Arte de Szentendre, Galería Nacional Húngara • 1987: La “antigua” vanguardia - 8 artistas de Szentendre, Galería Műhely, Szentendre • 1988: Second Wave of the Hungarian Avant-garde, Galería Kövesdy, Nueva York • 1990: Margit Anna e Imre Ámos, Galería Vigadó. Bibliografía • KÁLLAI, E.: Anna Margit, Jövendő, 21 marzo 1946 • MEZEI, Á.: Anna Margit, Művészet, 1967/1. • MEZEI, Á.: (catálogo, estudio previo, Museo Ernst, 1968): MÁNDY, S.: Anna Margit, Magyar Műhely, VII/25., 15 enero 1968 • HORGAS, B.: Anna Margit képei, Valóság, XI/8., 1968 • NÉMETH, L.: Current Exhibitions (dentro de ésta sobre Margit Anna), New Hungarian Quarterly, 1968 Invierno • S. NAGY, K.: Anna Margit (monografía), Budapest, 1980 • KÖRNER, É.: (catálogo, estudio previo, Galería Nacional Húngara, 1983) • “Ich kann die Trairigkeit aus nur hinausmalen”, Bericht con Peter Meleghy, Art, Das Kunstmagazin, febrero de 1985.









